|
|
Crónicas / CJ Ramone @ El Sótano (17/08/08) |

|
21/08/08 -
Por: Maira La Loca

"¡¡CJ Ramone!!", fue lo primero que
dije al enterarme de que la cobertura iba a estar a cargo de mi persona
para relatar la historia musical y emotiva que transmite ese nombre en
Rosario, haciendo que te sientas listo para rockear a lo ramone.
Previo tinto y una birras, las calles de
El Sótano estaban plagadas de espectadores expectantes, valga la
redundancia. Las puertas no se abrían pero si se te abre la cabeza al
pensar que estas a minutos de ver a una historia viva frente a vos. Así
que media hora después de lo pautado me dejaron entrar y empezar a vivir
lo que minutos antes me estaba simplemente imaginando.
Lejano a la típica apertura de un recital
dónde los vasos se vacían y calientan frente a la ansiedad. CJ y
los Bad Chopper recibieron a sus seguidores con una proyección
que revelaba y mostraba datos más que curiosos e históricos de The
Ramones. Desde los lugares dónde fueron sacadas las tan conocidas
fotos de su primer disco, hasta la casa de Joey y a su madre
hablando sobre él. Groupies de la época y el mítico CBGB estuvieron
presentes en espíritu en Rosario gracias a esa proyección garbada
especialmente para Argentina.
Al finalizar la proyección se les dio lugar
a las bandas que iban a ser el soporte de la noche. En primer lugar y
con unos excelentes cobres de Flema y La Polla,
presentando su primer disco, Represión + Iva de Bs As. El Sapo
vino en segundo lugar pero no se quedó atrás. Y por último pero no menos
importante llegaron para tomar posesión del escenario los Zona 84,
que brindaron un set del calibre que están acostumbrados, como
precalentamiento de lo que iba a ser el set CJ Ramone junto a sus Bad
Chopper.
Mientras me trepaba en un banquete de
cemento para tomar un par de fotografías ya que el fervoroso público no
me dejaba, CJ entró al escenario y saludó al público que se
agolpaba en la mezcla de emoción, ansias e historia.
Temas de Bad Chopper dieron inicio a
este concierto de punk rock. "Ain't No Criminal" se hizo
sonar en el lugar y la gente empezó con el pogo inmediatamente. Como una
masa perfectamente organizada los mosh del lugar fueron violentamente
emotivos cuando temas como "Scatergun" o "Cretin'
Family" fueron traídos en el tiempo para plasmarlos en Rosario.
El recital estuvo divido en dos. La primera
parte estuvo caracterizada por la oscuridad del lugar y por el asombro
del público al tener a su frente un mito en persona. CJ hacia una
pequeña introducción a sus temas, ya sea nombrándolos o invitando a los
fans a hacer alguna que otra locura. El tema de la masturbación no
estuvo ausente cuando invitó a todas las "pretty-gilrs" a bailar
cerca del escenario.
La segunda parte fue un poco más
problemática. El pogo ya parecía estar completamente descontrolado por
lo que un chico fue invitado a retirarse cordialmente por un seguridad.
Y CJ al finalizar cada tema se escabullía a su camarín. Dudas
quedarán sobre qué pasaba en esos intervalos, pero sin lugar a quejas
volvía con toda la potencia para seguir con su dosis de punk ramone.
Los pequeños percanses técnicos que se
hicieron presentes no fueron un impedimento para que la banda no siga
tocando. Un chascarrillo de CJ alegando que su micrófono tenía un
condón por el cobertor que le agregaron en el medio del recital hizo
fraternizar con los fanas que ansiosos esperaban el regreso de sus
letras y melodías llenas de rebeldía y locura anárquica puramente punk.
Luego de una hora y pocos minutos más a
puro gritos, saltos y codazos el protagonista de la noche se despidió
del público con un simple saludo y dejando con ganas de más y más. Pero
no hizo ver en sus comentarios y facciones que el público que tienen acá
no lo tienen en ningún otro lado y que el punk-rock no tiene edad ni
tiempo, es simple y llano. Hoy mañana y siempre.
|