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19/10/09 - Por: Paco |
"Historias del Buenos Aires Hardcore"
Soy
un inmigrante. Hace años me aleje de mi barrio, mi ciudad, mi gente,
mi cultura; será por esto que los años pasan y uno se pone
nostálgico mas fácilmente. Es lo que pasa cuando uno esta lejos,
sigue adelante en la vida pero lleva consigo un montón de recuerdos
a cuestas: buenos y malos, lo acompañan por la ruta a veces pasa
mucho tiempo sin que aparezcan pero en cualquier momento pueden
salir a flote, y esto es lo que me produjo cuando llego a mis manos
este libro.
Julián Vadala, conocido en la escena de Rosario como el “melli
bueno” mote que se gano por sus actitudes Straight Edge (o por
comparación con su hermano Maxi…) sea como sea fue de los primeros SxE
que conocí; recuerdo cuando armábamos la feria de fanzines en Rosario
todas las cosas que nos llegaban y que él hacía. Siempre lo ví como un
tipo muy activo, desde Rosario obvio. Tenia su fanzine, su banda HC,
distro; aporto muchísimo a la escena y hoy tal vez lejos en apariencia
de lo que él fue nos deja un escalón mas para subir y aprender, este
libro, lleno de fotos, flyers, anécdotas, vivencias, historias al fin,
si historias del BAHC!
Un libro que no tendrá ningún valor para los que buscan un álbum
cronológico, ni siquiera tal vez le sirva a gente que es de fuera de la
escena, o de otros países… pero sin duda a los que vivimos esa época, o
a las generaciones mas jóvenes que aun sienten el HC como “un cultura
para luchar contra que no queremos” les encantara meterse de lleno
en esta hojas, llenas de anécdotas/entrevistas, de los integrantes de
las primeras bandas como DAJ, BOD, EDO, etc. hasta las
generaciones siguientes, terminando con Eterna Inocencia, el
orden de entrevistados a mi me deja un buen sabor de boca; ya que no se
como estará hoy la escena HC en la Argentina, pero cuando yo me marche
sin duda, las bandas viejas habían desaparecido pero les habían mostrado
el camino a nuevas bandas que aprecian con fuerza y EI era de las
mas fuertes.
Si eres una persona que le gusta recordar viejos tiempos, o escuchar a
otros mientras te los cuentan descubre este libro. Yo por momentos aquí
a miles de kilómetros y a muchos años de aquello leyendo los nombres de
ciertos personajes que conocí, y de los que solo había oído, me sentí
que estaba en una mesa de bar. En Rosario, compartiendo viejas anécdotas
como tantos años atrás con los amigos que me dejo la escena.
A ver cuando alguien se anima a copiar la iniciativa y hacer algo
parecido en Rosario.
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